DESINVERTIR EN LO QUE NO APORTE VALOR Y REASIGNAR RECURSOS, ¿ES ESE EL FUTURO?

Sobre esta cuestión se profundizó ayer en la mesa redonda ¿Desinversión y reinversión, o regreso al futuro? Para Roser Fernández, directora gerente del Instituto Guttmann de Badalona (Barcelona), existen dos palancas de cambio que deben promover ese proceso de desinversión y posterior reasignación: el reto de la sostenibilidad del SNS y el nuevo perfil de demanda y necesidades. En este sentido, destacó la necesidad de “hablar de las políticas de salud que acompañen estos cambios” y dejar de hacerlo sobre modelos de gestión. Subrayó también que es fundamental “socializar el valor de la gestión” tanto entre profesionales como entre ciudadanos, a los que hay que implicar necesariamente.

En términos similares a los de Roser Fernández se expresó José Ramón Repullo, del Departamento de Planificación y Economía de la Salud del Instituto de Salud Carlos III. En su caso, invitó a salir de la zona de confort y llevar a cabo un programa de “radicalismo selectivo” para movilizar cambios en puntos críticos que puedan aportar soluciones reales y superar los discursos retóricos. “La gestión clínica real está en el centro del reto de desinvertir en tontunas y reinvertir en salud. El actual contexto económico nos va a obligar a la sobriedad durante una década o más, por lo que en estas condiciones habrá que buscar yacimientos de sostenibilidad interna y actuar en clave reformista y de buen gobierno”, expuso. Estos yacimientos son “lo más caro, lo leve pero frecuente, lo frágil, lo sofisticado, lo complejo y lo estérilmente preventivo”, comentó, recalcando asimismo que “el cambio cuenta con corrientes poderosas contra las cuales hay que remar: la interferencia política y la del sector comercial que rodea a la sanidad, que complican la autonomía y gobernabilidad y generan conflictos de interés donde los cambios virtuosos son con frecuencia o heroicos o impracticables”.

El turno de intervenciones lo cerró Miguel Ángel Calleja, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, que destacó que “en el ámbito de la farmacia se pueden realizar muchas desinversiones”. En su caso, ha insistido en el concepto de pago por valor como estrategia para optimizar recursos, considerando también un papel más activo del paciente dentro del sistema. En el transcurso de su intervención también se ha mostrado predispuesto por revisar los “presupuestos históricos en farmacia” con el fin de dar mayor cabida a biosimilares, destacando igualmente la relevancia de los equivalentes terapéuticos consensuados como un ejemplo de gestión clínica.

2017-03-30T18:21:20+00:00