LOS SISTEMAS DE ESTRATIFICACIÓN DE POBLACIÓN DEBEN INCORPORAR DATOS SOCIALES Y DE SALUD MENTAL PARA CONVERTIRSE EN UNA HERRAMIENTA PREDICTIVA DE LAS NECESIDADES DE LOS PACIENTES

La estratificación de la población según grupos de morbilidad ajustada (GMA) se ha convertido en una eficaz herramienta para determinar las necesidades sociosanitarias de los ciudadanos según su nivel de riesgo –en especial de los crónicos– y mejorar la labor asistencial. Aunque la efectividad de este sistema se ve lastrada por representar tan sólo una ‘foto fija’ de la realidad de los pacientes, por lo que ha de incluir nuevos elementos para su análisis, tales como datos de índole social o indicaciones sobre salud mental, que permitan establecer un modelo predictivo y no exclusivamente descriptivo de las necesidades del paciente.

Así lo expuso ayer la subdirectora general de Calidad y Cohesión del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Paloma Casado durante la mesa redonda ‘Modelos de integración sociosanitario: Superando los niveles asistenciales’, celebrada en la jornada de ayer. La herramienta de estratificación diseñada desde su departamento y que aglutina información de todas las comunidades autónomas sirvió de acicate para el desarrollo de nuevas iniciativas de corte similar en distintas autonomías, que nacieron con el fin de actualizar y potenciar la herramienta ministerial así como dar respuestas a las necesidades de su territorio.

En Madrid, por ejemplo, ya han conseguido dar un paso más. En su sistema de estratificación no sólo se recogen los datos de nivel de riesgo de los pacientes, sino que también se ha incorporado la visión clínica de la mano del nivel de intervención, lo que permite hacer una radiografía más actualizada y acorde a la realidad del paciente, por ejemplo, para determinar que el 53,4% de la población de la Comunidad madrileña son pacientes crónicos. De la mano de esta herramienta autonómica también se ha conseguido “reducir a la mitad la estancia hospitalaria” e “incrementar el grado de satisfacción de pacientes y familiares” según expuso Nuria Fernández de Cano, subdirectora general de Continuidad Asistencial de la Comunidad de Madrid.

En lo que concierne a nuevas iniciativas para facilitar la integración sociosanitaria, Fernández de Cano mostró un proyecto de su Comunidad, cuya implantación comenzó a principios de febrero: el proceso asistencial del paciente crónico complejo, que permite identificar desde Atención Primaria sus necesidades y poner rápidamente a su disposición un equipo multidisciplinar y entre niveles para valorarlas. De la mano de este nueva instrumento se consigue tener una detección temprana de las descompensaciones del paciente así como facilitar el proceso de transición asistencial, de modo que repercuta de la menor manera posible en la estabilidad de la persona atendida.

Sobre los beneficios de la coordinación sanitaria también habló en esta mesa Inmaculada Sánchez, técnico de Osakidetza. En su caso, mostró cómo el sistema de información y comunicación sociosanitaria del Gobierno vasco permite aumentar la eficiencia, continuidad y seguridad en la atención al paciente entre los distintos niveles asistenciales, lo que, aparte de repercutir en la calidad de vida de los pacientes beneficiarios –en gran medida, dependientes, discapacitados, enfermos terminales o convalecientes sin autonomía– favorece también la sostenibilidad del sistema sanitario. La propuesta sanitaria presentada por la representante del País Vasco plantea la coordinación de distintos agentes sanitarios con ayuntamientos, diputaciones o residencias para así desarrollar atención primaria sociosanitaria a través del sistema de gestión de casos, contando para ello con herramientas útiles, caso de un sistema de información clínica compartida, entre otras.

Concluyó el turno de intervenciones el Dr. Josep Comín, del Hospital Bellvitge de Barcelona, quien mostró la experiencia llevada en su centro con modelos transicionales en una unidad de cardiología basado en la gestión de casos desde una perspectiva multidisciplinar donde juega un papel esencial dentro de la organización el equipo de enfermería y el uso de las TIC.

2017-03-30T18:28:17+00:00