Llegamos hoy a la última jornada del Congreso, después de dos intensísimos días de debate que nos han trazado un completo mapa de los objetivos y retos en los que debemos trabajar para que la atención sanitaria siga progresando en España.

El avance en la profesionalización de la gestión es indudablemente uno de ellos y la actualización del informe de SEDISA presentada ayer, una de las mejores hojas de ruta para lograrlo.

Es preciso el reconocimiento de la gestión sanitaria como Área de Capacitación o Conocimiento Específica. Es preciso incorporar baremos de méritos públicos y transparentes a los procesos de selección y nombramiento de los gestores sanitarios, y desligarlos de los cambios de gobierno, y es necesario proteger su independencia de actuación y decisión profesional. Y finalmente es deseable lograr un gran pacto político nacional para todo ello, de modo que la profesionalización de la gestión sanitaria no sea una bandera de nadie, sino una especie de acuerdo de Estado para continuar progresando en lo que más nos importa a todos, que es nuestro sistema sanitario.

Si hay algo de lo que todos los españoles nos sentimos orgullosos ese algo es sin duda nuestra atención sanitaria. La inmensa mayoría de los españoles ven nuestra Sanidad pública y universal como una gran conquista de todos, un bien que hay que preservar, un logro colectivo en el que merece la pena seguir invirtiendo esfuerzos.

Hoy la Sanidad se enfrenta a retos muy complejos que será imposible abordar sin gestión, y de la gestión se tienen que ocupar profesionales preparados específicamente para ello. Lo que es fácil de entender en cualquier sector económico, es necesario entenderlo y aplicarlo también en la Sanidad. Las competencias técnicas y gerenciales son diferentes y es necesario potenciar ambas desarrollando los currículos y los perfiles adecuados para ello.

Manuel Huerta Almendro

Presidente del 20 Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria