LOS GERENTES DE SALUD DE ANDALUCÍA, CATALUÑA, CASTILLA Y LEÓN E ISLAS BALEARES APUESTAN POR UN PACTO EN EL SNS PARA LOGRAR LA PROFESIONALIZACIÓN DE LOS DIRECTIVOS SANITARIOS

Alcanzar un gran pacto en el Sistema Nacional de Salud en España como medida para alcanzar una verdadera profesionalización de la función directiva en la gestión sanitaria. Esa fue una de las principales conclusiones y demandas que los directores gerentes de los servicios sanitarios de Castilla La Mancha, Rafael López; Cataluña, Candela Calle; Islas Baleares, Juli Fuster; y Andalucía, Mariano Marín, hicieron en la mesa redonda de la última jornada del 20ª Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria celebrado en Sevilla. Durante sus intervenciones, los gerentes de salud en estas cuatro comunidades autónomas defendieron los avances alcanzados en pos de la profesionalización en la gestión sanitaria en sus respectivas regiones y España en general, si bien también pusieron en común la necesidad de seguir avanzando en aspectos como la formación, la promoción e incentivación de los profesionales en gestión sanitaria y la mejora del acceso a los puestos directivos.

Así, el gerente castellano-manchego, Rafael López, señaló que “las comunidades autónomas han ido haciendo avances, pero no pueden ir cada una por su lado, es necesario un pacto nacional para lograr esa profesionalización”. Algo que también refrendaron el resto de componentes de la mesa, y que como afirmó, Juli Foster, el gerente sanitario balear, “ya está encima de la mesa de los partidos políticos mayoritarios del país, lo que agradecemos porque ya muestra un cambio de percepción, pero es una cuestión en la que deberían estar todos los partidos y organizaciones políticas”.

Durante la mesa se puso en valor la figura del directivo o gestor sanitario, defendiendo que “ya es un profesional cualificado y experto, ya sea en el ámbito público o privado. La clave para la profesionalización es la formación y la selección, donde el liderazgo sea un aspecto fundamental. Pero un liderazgo que debe evolucionar de la figura del directivo como un líder héroe y solitario a un líder de equipo, el futuro pasa por la construcción de equipos y el liderazgo compartido”, afirmó Mariano Marín, gerente del servicio de salud andaluz. Sobre la necesidad de impulsar este aspecto se refirió también Candela Calle, gerente del Institut Catalá de la Salut, quien indicó que “si queremos un sistema sanitario eficiente y avanzado necesitamos profesionales valientes, que lideren buenos equipos y que sean capaces de movilizar y hacer una buena interlocución ante las administraciones y entidades, para así avanzar con el esfuerzo de todos”. De este modo, se generará confianza y se recuperará la credibilidad cuestionada por la sociedad en la gestión sanitaria en los últimos años, añadió.

En la mesa también se abordaron aspectos como la autonomía en la función directiva, y defendieron que los gestores sanitarios cuentan con plena autonomía y libertad para su gestión, aunque “los criterios económicos tras la crisis de los últimos años han traído un retroceso en este sentido, y por ello habría que seguir reivindicándola”, subrayó Juli Fuster. “Es cierto que la situación ha cambiado, y que es complicado trabajar entre la estabilidad presupuestaria y el crecimiento económico de los recursos. Esa disyuntiva marca al gerente sanitario, el reto es reenfocar hacia una mayor eficiencia, decidir en qué se puede dejar de hacer y en qué reinvertir los recursos”, según Mariano Marín. “La autonomía también nos la debemos ganar los gestores sanitarios, arriesgando y decidiendo”, afirmó Candela Calle.

Los gestores autonómicos también trataron la despolitización de los directivos sanitarios, y mostraron su consenso al señalar que los gerentes de salud son casi siempre profesionales expertos que son elegidos por su capacitación y no su afinidad política. “No les preguntamos por lo que votan”, dijo Juli Fuster, “pero si son propuestos porque pensamos que puedan desarrollar las estrategias que se marcan desde la función política”. “Los políticos deben marcar las líneas estratégicas y dejar que los directivos se encarguen de la gestión para poder alcanzar los objetivos, pues al final del todo tenemos que ofrecer una cuenta de resultados”, señaló Candela Calle. Para finalizar, Rafael López destacó la importancia de definir los criterios para los nombramientos y ceses de los cargos directivos en salud -“deben ser elegidos por su formación y experiencia pero también deben poder dimitir si no han cumplido los objetivos”-, así como la necesidad de adaptar los salarios de los gestores sanitarios para que “no pierdan cuando precisamente aumenta su responsabilidad como profesional”.

2017-04-03T10:29:55+00:00